La odontofobia es el miedo a acudir al dentista. El agobio y la ansiedad son ejemplos de lo que muchas personas sienten cada vez que deben acudir a su clínica. No obstante, no debes dejar que el miedo gane la batalla: la salud bucal es tan importante como el resto y no puedes descuidarla.

¡Te contamos cuatro consejos infalibles para que vayas más tranquilo a tu cita!

  1. Piensa en tu miedo. Busca el por qué de tu miedo: si es por dolor, por unos resultados negativos, por la incertidumbre…
  2. Busca información. A muchos les tranquiliza conocer qué se pueden encontrar en la consulta de un dentista. Puedes hacer lo mismo, pero siempre te recomendaremos que te informes directamente en tu clínica y no a través de Internet. ¡Google puede dar tanto miedo como el prospecto de un medicamento!
  3. Pide a alguien que te acompañe. Algunas veces, saber que hay alguien animándote al lado para que vayas al dentista te dará el impulso que necesitas. Habla con alguien de tu confianza y pídele que te acompañe.
  4. Habla con tu dentista. Es importante que mantengas una relación de confianza con tu dentista. Por ello, cuando ya estés en la consulta, habla con él. Nadie mejor que tu dentista sabe tranquilizar a sus pacientes.

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